Iniciar un proceso de exportación puede parecer un reto para muchas pequeñas empresas, pero gracias a los beneficios aduaneros, como el régimen de drawback, es posible hacerlo de forma más rentable y competitiva. A continuación, te comparto algunos tips clave para comenzar con buen pie.
1. Infórmate sobre los beneficios disponibles
El Estado promueve la actividad exportadora a través de incentivos como:
Drawback: devolución de un porcentaje de los aranceles pagados por insumos importados que luego se utilizan en productos exportados.
Régimen de admisión temporal para perfeccionamiento activo (RPA).
Restitución simplificada de derechos arancelarios, entre otros.
Conocer estos beneficios te permitirá reducir costos y aumentar tu margen de ganancia.
2. Formaliza tu negocio
Para acceder a los beneficios aduaneros, necesitas estar debidamente formalizado:
Tener RUC activo con actividades de exportación.
Estar registrado como exportador en SUNAT o la entidad correspondiente de tu país.
Contar con libros contables y declaraciones juradas al día.
3. Organiza bien tu documentación
Una exportación exitosa depende en gran parte de una correcta gestión documental. Algunos documentos clave son:
Factura comercial
Packing list (lista de empaque)
Documento de transporte (guía aérea, conocimiento de embarque, etc.)
Certificado de origen, si aplica
Declaración aduanera
Esto también es esencial para solicitar beneficios como el drawback, donde SUNAT exige sustento completo.
4. Consulta con un especialista
Los beneficios aduaneros tienen requisitos técnicos. Contar con la asesoría de un profesional especializado en trámites aduaneros y drawback te puede ahorrar errores, devoluciones rechazadas y sanciones innecesarias.
5. Empieza con exportaciones pequeñas
No necesitas grandes volúmenes para empezar. Muchas pequeñas empresas inician exportando muestras o lotes pequeños. Esto te permite aprender el proceso y validar tu producto en nuevos mercados con menor riesgo.
6. Busca mercados con tratados comerciales vigentes
Países con acuerdos comerciales con tu país suelen ofrecer condiciones más favorables (aranceles bajos, reglas claras). Aprovechar estos acuerdos puede hacer tus productos más competitivos.
Conclusión
Exportar no es solo para grandes empresas. Con la información adecuada, una buena organización y el uso correcto de los beneficios aduaneros, tu pequeña empresa puede dar el salto al mercado internacional y crecer de manera sostenible.




